 La infancia es un periodo de desarrollo y cambios. La Homeopatía mantiene el desarrollo en el camino correcto. La labor de un padre es proveer a su hijo una adecuada nutrición y un ambiente físico, emocional y espiritual adecuado. La labor del homeópata es facilitar el desarrollo del niño a través del refuerzo del sistema inmune y la creación de una mayor armonía dentro del cuerpo. El padre y el homeópata trabajan juntos para construir un medio ambiente beneficioso para la salud del niño. Ciertas situaciones de estrés durante la infancia pueden desviar el desarrollo. Algunos niños tienen tendencias propias o heredadas que los hacen más sensibles a transiciones de la vida. Tanto el estrés físico, como las enfermedades, cambios hormonales y el estrés emocional, al igual que cuestiones familiares y la presión de otros, pueden afectar el desarrollo de un niño. Los resultados de este estrés se pueden manifestar en varias formas, desde alergias hasta miedos y ansiedades. El tratamiento homeopático puede ayudar a aliviar los síntomas causados por situaciones de estrés.
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